El 15 de septiembre es la Noche Mexicana cuando se celebra la Independencia. Fui con Claudia y Javier a Horizonte para la fiesta allá. Había globos rojos, verdes, y blancos colgando del techo, una bandera grande, y algo más con cintas en la pared. Música tradicional tocaba y a veces una película de tradiciones para celebrar la Independencia por todos lados de México. ¿Y que es una fiesta sin comida? Había pozole, tamales de todo (incluyendo zarzamora – mmm…), tostadas de tanga (o algo así), arroz con leche, flan, elotes, cueritos, ponche de manzanas… y más cosas que no me acuerdo. Es muy común en fiestas mexicanas que hay que comprar boletitos (5 pesos cada uno) para “comprar” la comida. Me había olvidado la cartera en mi mochila, pero Javier me prestó 25 pesos. Él es como mi hermanito – de hecho, tiene 16 años como mi hermano Steven :) Yo probé el pozole (es una sopa típica de pollo con frijol y otras cosas como lechuga y algo como papas). No es mi comida mexicana preferida, pero me gustó. Compartí un arroz con leche con Amay (mmm…), y tomé un ponche. El ponche de manzanas me acordaba muchísimo de un festival de otoño de los Estados. Pero, tú crees, ¡este ponche tenía manzanas en la bebida!
Mi amiga Brisa estaba sirviendo refrescos, y le acompañé después de un rato. Su hermano Jonathan me dijo que debía probar los cueritos – y la cara de Brisa… dudosa a decir los menos. Cuando ella negó a decirme qué fueran, estaba sospechosa, pero los probé. Brisa los probó primero, y después yo. Cómo les puedo describir… Bueno, mucoso, resbaladizo, lonchitas de algo con un poquito de salsa. Jaja. Brisa y Jonathan se rieron cuando miraron cuán poquito de salsa le había echado :) Bueno… ¡soy una gringa! Y cueritos son del cuero o piel del puerco. Ya. No más, gracias. Brisa los acabó con placer.
Regresando a la fiesta: habían concursos del grito para los hombres, de cantar la canción “Así se siente México” con karaoke para las mujeres y después los hombres, un juego de sillas para los niños, preguntas triviales de la historia mexicana (¡las chavas ganaron!), y unos más que no me acuerdo.
El clímax de la noche era cantar todos “Así se siente México” y después juntarnos en el centro como una familia (porque, como nos dijo Martín, somos una familia). Brisa, Amay, y yo nos pusimos de pie y nos abrazamos para todos los gritos “¡viva!” –
¡Viva Allende! ¡Viva!
¡Viva Morelos! ¡Viva!
¡Viva Hidalgo y Costillas! ¡Viva!
¡Viva la Corregidora! ¡Viva!
¡Viva México! ¡Viva! ¡Viva México! ¡Viva!
¡Viva Cristo! ¡Viva! ¡Viva Cristo! ¡Viva! ¡Viva Cristo! ¡VIVA!
Qué padre – qué apropiado – que sobretodo gritamos “Viva Cristo”… Sabes qué, los mexicanos tienen mucho orgullo de su país, de su historia, de su libertad. Recuerdan los sacrificios para la independencia con reverencia y agradecimiento. Están agradecidos al Señor ser mexicanos. Tal vez tenemos una historia diferente, tal vez celebramos la independencia otro día y con tradiciones diferentes – pero en realidad los estadounidenses y los mexicanos no son muy diferentes. Cada persona se identifica con su país, está orgullosa de ser quién es. Del fin y al cabo, somos todos más o menos iguales…
Después cantamos karaoke a música tradicional y popular. Mejor dicho, yo les escuché y me reí :)
De hecho, esta noche fue una bendición del Señor. Estoy tan agradecida conocer a esa gente y haber tenido la oportunidad de celebrar con ellos algo tan importante de México.
El 16 de septiembre es el día de la Independencia. Esta mañana vimos en la televisión la desfila en México, que era una demostración de las fuerzas armadas de México.
Fui al Centro a la una para tomar café con Sandy, la novia de Phil. Y tengo que contarles toda la historia porque no van a creerla – el sábado fui a una reunión de mujeres que estaba padrísimo (mis amigos de summer staff: a ustedes les habría encantado…), y al fin tuvimos que escribir los nombres de 3 mujeres/chavas que queríamos conocer mejor para discipular. Cuando no me vio en la iglesia el domingo (porque nos fuimos rapidísimos), Sandy me llamó para saludarme. Luego, estaba pensando que quería ir a tomar café con ella – y le mandé un mensaje. Y fuimos hoy. Cuando nos vimos hoy, ¡me dijo que yo era una de los tres nombres que escribió el sábado! El Señor es tan, tan fiel. Nos guía y nos proporciona. No fuimos a un café, pero caminamos por todo el Centro y después a comer un buñuelo (tostada con miel de guayaba) y a tomar un agua fresca. Qué lindo…
Este puente no era como me imaginaba – de hecho, no sé cómo explicarlo. Lo que sí puedo decir es que este verano el Señor me enseñaba que Él es mi Amante, y aquí en México me está enseñando que es mi Mejor Amigo. Que Él reciba toda la gloria y honor.
¡Viva México! ¡Viva Cristo!
Sarah Marie
¡Escucha a la canción que cantábamos toda la noche!
http://www.youtube.com/watch?v=0jfhvuyiF4A
miércoles, 16 de septiembre de 2009
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