El jueves Maria Emerson de Hope llegó para su Fall Break. Ella vivió aquí el semestre pasado, y hemos estado en contacto por correo y chat durante el verano y el semestre. Estuvimos en dos clases juntas en Hope, pero nos hicimos amigas aquí en México. Los días antes de su llegada, estaba (demasiado…) emocionada verla. Como le dije a Luis, siempre he compartido mi cuarto con alguien: mis hermanas, mi compañera de cuarto, mis amigas de summer staff… pero aquí siempre estoy solita en mi cuarto. No me había dado cuenta de cuánto extrañaba vivir con una amiga hasta que fuimos a Xalapa – como se puede imaginar, para una persona extrovertida que extraña vivir con amigas, fue maravillosa. Entonces – tener Maria con nosotros por cinco días fue un verdadero regalo de Dios.
Hicimos muchísimo – y la mayoría sin dormir mucho. El jueves Samia y yo fuimos a recogerla de la terminal de los camiones, y después Maria, Luis, y yo fuimos al Centro – primero a La Biznaga (más o menos como Lemonjellos de Holland) y después a caminar un ratito. Ay, ¡qué divertido! Sentí tan cómoda con ellos. Como mi misma. Luis me llamó su hermana por la primera vez, y desde este día me siento más como la hermanita y menos como la extranjera que se queda en la misma casa.
El viernes Maria y yo nos fuimos a Puerto Vallarta para visitar a Jessi. Supuestamente íbamos a dormir en el camión… Ja. Fue más cómodo de un avión, pero todavía fue casi imposible dormir. Y el hombre roncando no ayudó mucho… Llegamos a Vallarta a las 6:30 de la mañana, y después de dormir por unas horas, fuimos a una playa en Nuevo Vallarta que se llama La Manzanilla, o algo así. Nos relajamos debajo de una sombrilla. Nos metimos en el mar, también, pero honestamente prefiero el agua más frío. Después de descansar un rato en la casa, fuimos a bailar salsa en un lugarcito en Puerto Vallarta que se llama La Bodeguita del Medio (“La Cuna del Auténtico Mohito) para bailar salsa – cómo me encanta bailar salsa. Es un ambiente vivo pero tranquilo. Les recomiendo a todos que visitan a Puerto Vallarta que vayan a bailar salsa en ese lugar :) Después fuimos a un antro (a las 3 de la mañana…) pero no me gustó por nada. A cada quien su preferencia. En el Melecón (?) escuchamos la canción "1234 uno dos tres" por todos lados... por eso, el título esta vez es uno dos tres :)
El domingo dormimos tarde, fuimos a comer en un buffet, y relajamos platicando. En la noche, nos fuimos otra vez en camión. Y algo ridículo me pasó. Estaba cansadísima, y al llegar a Guadalajara, me puse de pie en la fila. Maria y yo estábamos hablando un poquito (en español – la mayoría del tiempo platicamos en español, especialmente con amigos). Un chavo subió para limpiar o algo y empezó a hablarme. Le miré y estaba completamente perdida. No podía enfocarme en lo que decía, como estaba en un sueño. Confundida y perdida, le miré a Maria y me dijo muy tranquilamente, “Do you want to get down?” y a la misma vez escuché la voz de una mujer decir, “Ella habla inglés.” Después de bajarme y subirme otra vez, Maria y yo nos reímos muchísimo. No era la primera vez que no he entendido, pero creo que era la primera vez que no he entendido enfrente de todo el mundo. Otra lección bien merecida en humildad :)
¿Qué más...? Ya sé que me falta mucho de mi vida aquí. Recientemente he estado tan ocupada que no he tomado el tiempo para escribir. .¡Y mañana vienen mis papas! Pero intentaré a escribir otra vez pronto :)
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jueves, 22 de octubre de 2009
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